viernes, 17 de octubre de 2008

la segunda vez

UNO:

con seguridad les cuento que fue de día cuando ingresé al sexto jardín...

me encontraba sobre una esfera de piedra que flotaba en el centro del mar... habían animales gigantes que apenas mostraban su silueta cuando intentaba penetrar mi vista en las profundidades...

no tenía frío, ni calor, ni tampoco estaba desnudo y muchos menos pensaba en cosas bellas o deliciosas... las criaturas me rodeaban, pasaban cerca...

cesó el movimiento... el viento desaparece, el agua intacta... sin luna, con luz pero sin sol... me veía pequeño, clavado, estéril, amarrado... lo único que sentía involucraba el ambiente y las criaturas enormes, pesadas...

el miedo que percibí fue un animal pequeño que giraba en mi estómago, obligándome a tener una sonrisa plana y los ojos abiertos...

2 comentarios:

café dijo...

el nombre de segundo está menospreciado. ya lo defendía (en vano?) don quijote, y es que pasa casi con todo..

anda explícame: empiezas con seguridad y acabas con miedo, como quieres que te entienda alguien así?

pero es un placer tomarme mi tiempo en intentarlo. un saludo

meleobro dijo...

CAFE

mi segundo nombre no me agrada, lo lleva de igual manera mi padre...

no soy inseguro, aunque a veces se me contagia la pendejez de mis cercanos... es raro el tema del miedo, suele ser algo que me encanta...