domingo, 26 de junio de 2011

vidas alternas

de niño me era dificil disfrutar de lo mismo que disfrutaban los demás niños, la felicidad y la diversión funcionaba diferente conmigo, las cosas que yo quería eran otras cosas... años después él aparece...

nunca tuvo nombre pues pocas veces lo llamé, parecía un frijol verde y usaba pantalones rojos con sombrero café... solía aparecer casi siempre detrás de las puertas, por eso me acostumbré desde pequeño a cerrarlas, para no asfixiarlo...

siempre que llegaba construíamos algo, lo dejábamos incompleto pues los caballos mecánicos o helicópteros de sombrero no son tan fáciles de fabricar, nos aburríamos juntos y siempre comenzábamos desde cero con otros materiales...

la última vez que lo ví ocurrió en una noche con lluvia y viento, en la ventana que tenía cortinas traslúcidas, lo noté desvanecerse junto a las tétricas figuras de las ramas de orégano... la tristeza de ese momento fue diferente...

Meleobro-blog_vidas-alternas

la imagen es de Robert And Shana ParkeHarrison

1 comentario:

Yuri Bec Zam dijo...

A mí la tristeza siempre me parece diferente...