sábado 28 de noviembre de 2009

me toca mentir algunas veces


soy un niño para ciertos días...

últimamente estoy muy relacionado con fantasmas, de esos que asustan y parecen una sábana... excepto que les da igual asustar y lo de la sábana es una sobrevalorada suposición...

conocí la historia de un hombre que murió camino a su casa, abrumado y pensando en el amor... cruzaba la calle sin pensarlo mucho y entre tanta tristeza un autobús ni lo notó... me dijo que yo tenía propiedades mitológicas y que debía cuidarme mucho, yo le dije que si algún día no tenía algún lugar donde sentirse cómodo, que tengo un infierno dentro de mi, donde puede practicar para cuando logre abandonar este mundo y destruirse contra la ausencia de metáforas, cuentos y leyendas... aunque si dios existe, le darán un arpa, le removerán el pene y tendrá millones de nubes para aburrirse por la eternidad...

como nos reímos esa vez...

que soy mitológico... cualquiera pensaría que es una ventaja tener pedazos mitológicos, pero lo cierto según me contó este fantasma, es que estas propiedades te atan a la vida, a la tierra, al mundo... y aunque mueras no te mueres, te transformas en un fantasma...

hablé con el panda, el dice que no tengo que preocuparme, que el puede con eso... hablé con el lobo, me dijo que él ya está muerto...

han sido días difíciles, donde me ha tocado que comprender que tengo un panda, un lobo muerto y que soy un ser humano normal...

pero no, que halago... ni tan normal...

domingo 22 de noviembre de 2009

soy breve


amarillo: Me pregunto muchas cosas.

meleobro: ah?

amarillo: ¿Qué se sentirá que alguien escuche mi historia?

meleobro: típico... lo mismo de siempre...

amarillo: Es que bueno. Generalmente nadie quiere escuchar mi historia hasta el final.

meleobro: es porque no sos yo, yo soy un meleobro, la gente quiere cojerme, desearme, se moja conmigo y bueno, dame tiempo, de esa manera algún día, cuando convenga... contaré tu historia...

amarillo: Ya no quiero esperar. Necesito decirlo.

meleobro: el otro día lo arruinaste con la nena noise aquella...

amarillo: No sé que pasó.

meleobro: sos vos... no sirves para aprovecharte de este mundo, sos muy normal...

amarillo: ...

meleobro: yo por otro lado... lo tendré todo finalizado, espérate, es cuestión de tiempo...

amarillo: Yo ya quiero morir es paz. Mi historia me tiene vivo y no es necesario.

meleobro: si te mueres, te revivo... y serán decenas de años más... mejor te esperas...

miércoles 11 de noviembre de 2009

de niño lo que no existe, existe de una manera diferente


recuerdo cuando a mis 13 años fui a la iglesia del pueblo, me senté, miré al cristo crucificado y le lancé un par de reclamos... más que decirlo, lo miré con el resentimiento de las galaxias que mi madre me dijo que tenían mis ojos... una galaxia en cada uno...

yo empecé en un bosque a caminar cuando enloquecí por necesitar algo que no voy a poder tener...

de niño discutí con mi abuela, muchas veces... yo le decía que era una tontera que no pudiera reclamarle a dios, y que también era una tontera pensar que todo es una prueba de él... ¿una prueba para qué? donde está si no se ve?

claro, tenía mis razones, yo odiaba a mi padre y amaba a mi madre... y entonces corría donde mi abuela y ella decía que le pidiera a dios, me abrazaba y era cálida, pero tonta ¡que tonta mi abuela! ¡que tonta confiar en dios!...

para él era tan fácil ayudarme, yo era un niño sin pecados que desde los 10 años le rezaba, pero nunca nada...

creer en lo que no se ve es una cosa, otra es que te toque respetar algo que no se ve y que además tiene tu vida en las manos...

aprendí a decir muchas mentiras a cualquier criatura celestial que bajara por plegarias; que no existan abre un hermoso punto poético para la existencia de todos...

a mis 13 años, luego de lanzarle improperios a dios en aquella ocasión, en la iglesia de pueblo, mientras un tipo con una escoba me notaba, yo sentado al frente, mirando el cristo... esa vez le dije, que él no me importaba, que no lo apreciaba, que ya no lo necesitaba, no te quiero cerca, que mi madre y yo podíamos solos con todo...

lunes 9 de noviembre de 2009

aja!


hoy quiero escribir por escribir... me siento raro... es como si, uhh... tengo tanto por dentro, que se acumula... es descontrolado y es tanto...

emocionalmente bueno y entonces reboto por las paredes como a punto de transformarme en una anomalía... ahhh!

por eso quiero cambiar mi segundo nombre, me gusta mi primer nombre, pero el segundo no me gusta...

pero ahora, eso significa que tengo que buscarme un nombre... y es que sería más fácil si la gente me identificara por mi olor, pero no, me identifica por un nombre que medio me gusta o otro que detesto... grrr.

miércoles 4 de noviembre de 2009

alimentación a base de ropa interior


particularmente hoy comprendo mi maldad... en otros días me queda menos claro lo que conozco de mi maldad, pero hoy no, hoy la comprendo... suelo dejar de comprenderla conforme no me resulta cómodo ser malo, por ratos...

hace unos minutos (ayer) me encontraba en un residencial de millonarios y a la salida me encontré con robocop, que cuidaba la verja, como un perro y con una camisa que decía policía, mirando con desojo mis fachas... en un día donde unos tipos locos mataban a la gente a balazos sin nada por medio... robocop no podía estar mejor ubicado, cuidando a los ricos de ese residencial de ricos... al menos la nena que conocí hoy (ayer) ciertamente estaba rica, rica que tenía 2 carros y bien que le paso la lengua hasta desgastarla si me da la espalda...

más palabras monosílabas deberían tener tilde...

y pensé entonces sin casualidad alguna en lo que significa mi maldad y lo mucho que estoy a favor de intercalarme con números, calzones, sudores y divertirme como un fluido en las piernas de la señorita favorita del momento, esa nena que me puede alimentar con solamente su ropa interior, la que quiero enfermar...

es que claro, una vez que la tenga en mi cama, no quedrá más camas, ni otro pene, ni nada... yo disfruto ser una enfermedad, un hombre que no tiene como consolarse, que enferma con unicidad y soledad, que atípicamente a su existencia maneja un estereotipo y un cliché que revienta conciencias...